Extraño
Julio 1, 2007
Qué extraño es todo.
Hoy he cumplido 21 años… y también he aquí otro ridículo lugar donde seguir derramando parte de la ridiculez de la vida.
Qué extraño es todo.
Siento demasiadas cosas. Muchas de ellas buscando respuestas. Respuestas que creo nunca lograré encontrar o comprender del todo… o nada en realidad.
Es terrible el desengaño… cruel y amargo. Es como si te quitaran del lugar en donde estabas y te sacaran todo lo que creías tener. O creías tuyo.
Nunca lograré comprender por qué el no me ama… ni muy probablemente nunca me amó en realidad. Es vertiginoso, y tiene mucho de horrible… el ver hacia atrás y el ver lo que en un momento fue hermoso y casi perfecto (maldita palabra por momentos)… a todo lo contrario. Bueno… creo que simplemente se trata de que por más seguros que querramos sentirnos a arrojarnos a lo que nos pasa, queremos y sentimos… no es para nada seguro. Creo que en verdad nadie quiere que sea seguro tampoco… todos tenemos en nuestro interior una esencia monstruosa, mezcla de víctimas y victimarios. De amor al dolor, o del dolor por el amor… o simplemente por la vida.
Yo no amo al dolor, pero tampoco lo detesto. Es lo que es, y no es nada simplista eso que acabo de decir. Es lo que es porque es lo que necesitamos para vivir, así como lo es el querer sentirnos amados… y querer amar a pesar de todo.
Yo lo amé muchísimo… realmente lo amé de una manera que creo que él nunca jamás logrará saber del todo, o mejor dicho, que no verá nunca tal vez. Cada una de mis palabras, cada cosa que hice por él, cada una de mis lágrimas que derramé por él y aún derramo… antes y ahora… cada uno de mis te amo… fue puro, real, verdadero. Me entregué en cuerpo y alma… y ahora siento la terrible sensación de vacío al ver como fui despreciada. Engañada… ilusionada de una manera espantosa. Siento que jugaron con mi alma, juguetearon con ella…
Es muy extraño todo. Extraño… irónico…
Por momentos me dan ganas de reírme a carcajadas, hasta no parar de llorar… reirme de mi misma… de todo… de absolutamente todo. Misteriosamente en ese momento todo se tiñe de colores desconocidos… con formas y sonidos desconocidos… y en el fondo me veo sencillamente yo… quieta y a la vez pujante… y viva. Realmente viva.
Sé que en algún momento… dejará de doler tanto… sé que va a doler… cada vez menos. O al menos eso quiero creer. Pero es muy bueno saber que creo en mi.
En toda batalla hay pérdidas… sangre y lágrimas, mucho dolor. Pero como en un parto, en donde la débil criatura pero llena de vida sale expulsada del vientre materno… se libera, y la sangre corre… y la mujer llorar y grita por liberarse y liberar al recién nacido… Bueno… siento que he librado una gran, enorme batalla, acá fuera y dentro mío. No importa la victoria… sino el sentido. Y el sentido no es solo yo misma, sino lo que me rodea, lo que siento y anhelo. Lo que grito al salir de la oscura y engañosamente segura matriz.
Yo sé que tengo sentido, que tengo un sentido. Creo que todo lo tiene, y si aún así no lo tiene… lo tendrá de alguna forma. Ni mi dolor ni nada de lo que soy y di y soy capaz de dar es en vano.
Y por momentos no siento ganas de escribir… pero mi impulso vital lo quiere así. Y lo adoro eso… qué quieren que les diga.
Y siento que escribiré y escribiré hasta sanar, hasta purgar. Escribiré y escribiré como una loca… como una hermosa loca.








"- No me importa mucho el sitio... - dijo Alicia.
- Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes - dijo el Gato.
- ... siempre que llegue a alguna parte - añadió Alicia como explicación.